Leí un par de hojas sueltas, llore con el final de cuento que escribí hace un tiempo, cuando era escolar. Me senté por un momento a leer todos los panfletos que fueron arrojados a la ciudad, todas las convocatorias de lucha, los días cotidianos de protesta. Recordé cada momento glorioso, me reí o olvide... olvide para re.construir, para re.pensar la realidad, para darme cuenta que lo que hice, que lo que hicimos es poco, que aun queda mucho por crear, aun nos quedan días en las
Calles, noches de guerra, y años de lucha.
Calles, noches de guerra, y años de lucha.
[ así es como sucede en lo cercano de las costumbres; la lejanía de los versos, la ausencia de la actitud yace ahorcada con el desgarro que han ocasionado a nuestra tierra los hombres del mañana. El brillante de sus manos, lo cromado del engañoso encanto compra a bajo precio la esperanza para instalar abrumadora la tragedia que espera a las generaciones de niños-llanto. Así, degradan, torturan y asesinan a la tierra, esconden su cadáver en cajones comerciales igual como lo hicieron con el cuerpo combatiente del caído. Un homenaje al dolor y al sufrimiento infame. Un homenaje desde ese mismo territorio subyugado a todo quien resiste y se levanta con la bandera de la justicia a ser protagonista fundamental de un anhelado deseo de vida, recordando siempre que la realidad es el resultado de la aplicación de nuestras voluntades.
"real.idad" de
Francisca Muñoz. / speversogn@hotmail.com / 08.3372607 ]
****
*Emilio otra vez haciendo de las suyas, convirtiendo y postergando sus emociones ( que no importan)....

0 personas con cerebro.:
Publicar un comentario en la entrada