martes, noviembre 25
La situacion me violaba
Será la desesperación misma del desfallecimiento. La conclusión final de un proceso no inmediato, de una maldita muerte anunciada. Estamos en la aproximación que nadie quiere, somos frente a la resolución que queremos sea rápida, ojala tener un revolver, ojala un grupo de pastillas que terminen mas rápido con la que viene. Es entonces preciso acortar rápidamente el riesgo, tal vez querer que no exista. La presencia de errores es imposible y debemos resguardar que cada momento sea de una precisión implacable. Me siento poderosamente influenciado por el sexo, me quiebra, me deriva, me hace decir cosas que no quiero explicar. Comenzamos a observar cada fotografía sobre la casa, no lloramos (no es necesario), pero sacamos mas, miramos mas y mas hasta volvernos locos, confundimos las caras de los ciudadanos. No terminaremos hoy, quizás dure otro día mas la represión. Debemos soportar hasta que recorramos cada pantano de la ciudad, cada círculo vicioso que rodean los puestos de poder, habrá que espiar lo publico y no lo privado, dejando así entrever una discriminación certera al acto privado, ese que nos legaliza, el maldito acto privado que limita las situaciones oscuras-. Dejemos que ellos sigan violando la ley, déjenlos trabajar.
escrito por: nose quien
Jonathan ( Emilio) Ruiz
a las
13:23
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
